Perfil de México
Armando Ríos Ruiz
PERFIL DE MÉXICO
*A PESAR DE TODO… POBRE MÉXICO
Armando Ríos Ruiz
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), dio una buena noticia: México es el país de América Latina y el Caribe en donde más se redujeron pobreza y pobreza extrema durante la última década, aunque aún 10 por ciento de la población con mayores ingresos acapara una tercera parte del ingreso nacional. No he visto las mañaneras, pero una noticia así es para echar las campanas a tañer por los cuatro puntos cardinales.
La Presidenta ya lo hizo en su mañanera más reciente, porque sería difícil no cacarear algo así.
Presumir esta noticia que se dio durante su administración tan pintada de gris que tira a negro. Dice la nota que El país, junto con Brasil, inclinó la balanza en la baja de la pobreza en toda la región, particularmente en el último año, que ya corresponde a la nueva administración.
En México, de los 3 puntos porcentuales de reducción, 2 puntos se explican por una mejora en los salarios, impulsados en buena medida por el fuerte incremento del salario mínimo, que fue de alrededor de 135 por ciento real entre 2018 y 2025’, explicó José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal.
Quien agrega una serie de datos económicos que no viene al caso apuntar aquí, porque su comprensión a veces resulta compleja.
Pero si lo anterior ya lo presumió, nada dijo de la contra, o de lo que significa pedir prestado el año entrante: 1.8 billones de pesos, que contribuirán a elevar nuestra deuda a más de 20 billones de pesos y de que entre su maestro y ella, la habrán llevado a la más alta en todo nuestro devenir. O sea que, en sólo siete años, superaron toda la deuda del PRI adquirida en más de 70 años.
Lo peor es que ese endeudamiento no se reflejará en un mayor gasto en salud, seguridad, educación, sino sólo en el pago de intereses de la deuda anterior y en meter en el cadáver que se llama Pemex, más inyecciones carísimas, de acuerdo con el organismo denominado México Evalúa.
Entonces, el año próximo el gasto neto total del gobierno federal será de 10.1 billones de pesos, pero los ingresos presupuestarios serán de sólo 8.7 billones.
Ni siquiera para nivelar la balanza.
¿En qué vamos bien? No vamos bien en nada. Sin embargo, todos los días nos presumen de logros que sólo están en la cabeza de los que mandan. No en la realidad.
Desde los dispendios irresponsables del sexenio anterior, los economistas comenzaron a ver a México llenos de preocupación, debido a que el dinero se tiró por todos lados y vistosamente en las obras faraónicas, como el aeropuerto Felipe Ángeles, la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y otras, convertidas más que nada, en hoyos negros que tragaban todo lo que se invertía sin que se notara. Porque cada vez devoraban más sin dejar huella de sus avances.
Los gastos fabulosos en los programas sociales, sólo para mantener las clientelas, se han convertido paulatinamente en problemas que habrán de agotar el patrimonio de México, hasta que no quede más remedio que anunciar al pueblo bueno y sabio que se acabó.
Pero es obvio que, para entonces, se habrán cumplido todas las expectativas de postrar a México ante la dictadura.
Para entonces, los que de veras creen que son la adoración de los mandatarios que comenzaron a engañarlos sin misericordia, porque necesitan de su concurso para no desviarse de ese camino, cerrarán los ojos sin siquiera tener tiempo de arrepentirse. Porque hasta de darse cuenta están limitados.
¿Alguien cree que a nuestra mandataria le importa que México se hunda en un mar de pobreza? ¿De carencias lastimosas? ¿De ignorancia y de desesperación?
Los únicos que permanecerán en la nueva Venezuela, hundidos en su desgracia, serán precisamente los que hoy defienden esa causa y desgraciadamente, los que hoy son niños y demasiado jóvenes, aún ignorantes del país que les dejaron sus propios ascendientes ciegos.
ariosruiz@gmaIl.com