En las Nubes

Bueno, bueno, con quién hablo

Carlos Ravelo Galindo

Bueno, bueno, con quién hablo

Entretenimiento

Agosto 07, 2019 21:04 hrs.
Entretenimiento Nacional › México Ciudad de México
Carlos Ravelo Galindo › diarioalmomento.com

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Nuestro ex presidente del Club Primera Plana Raúl Gómez Espinosa ingresará el jueves a las 12 horas a la Academia Nacional de Historia y Geografía. Brindará un cúmulo de extensas enseñanzas. Enhorabuena, apreciado y apreciable amigo y colega.
Debes enterarte que desaparecen números para marcar y escuchar, como antes hacíamos: Bueno, bueno con quien hablo.
Así en aquellos tiempos, diría Don Simón, se respondía el teléfono: bueno, bueno. Quién habla.
Había dos empresas Ericsson y Mexicana.
Hoy hay mil. Ni quien se preocupe. Simplemente se oprime una tecla y nos dicen quién está al otro lado.
Si no se desea hablar, deja sonar el artefacto, sea teléfono o celular. Y sanseacabó.
Llegó el día en que el hombre del teléfono podrá ver a la persona distante con quien está hablando.
Por eso es prudente dar a conocer el pensamiento de aquel inventor.
Sí de Alexander Graham Bell (1847-1922) científico británico, quien más tarde se naturalizó como estadounidense.
Sus contribuciones estuvieron enfocadas básicamente en el desarrollo de las telecomunicaciones y la aviación.
El invento reconocido mundialmente fue el teléfono, del cual obtuvo la patente en 1876 mediante su compañía Bell Telephone Company.
Doña Jessica Quiñonez nos acerca al hombre con frases del éxito de Alexander Graham Bell.
No te quedes para siempre en el camino fácil, yendo solo por donde otros ya han ido.
Educa a las masas, eleva su nivel de inteligencia y seguramente tendrás una nación exitosa.
Creo que estamos demasiado inclinados a caminar por la vida con los ojos cerrados. Hay cosas a nuestro alrededor y justo a nuestros pies que nunca hemos visto, porque nunca hemos buscado realmente.
El hombre es un animal que, solo entre los animales, se niega a ser satisfecho simplemente por el cumplimiento de los deseos animales.
La única diferencia entre el éxito y el fracaso es la capacidad de actuar.
El inventor es un hombre que mira alrededor del mundo y no está contento con las cosas tal como son. Él quiere mejorar todo lo que ve, quiere beneficiar al mundo; él está obsesionado por una idea. El espíritu de la invención lo posee, buscando la materialización.
Antes que nada, la preparación es la clave del éxito.
Los grandes descubrimientos y mejoras implican invariablemente la cooperación de muchas mentes. Se me puede dar crédito por haber abierto el camino, pero cuando miro los desarrollos subsecuentes siento que el crédito se debe a los demás en lugar de a mí mismo.
Los hombres más exitosos al final son aquellos cuyo éxito es el resultado de un crecimiento constante.
Las personas ordinarias que no conocen nada de fonética o elocución, tienen dificultades para comprender el habla lenta compuesta de sonidos perfectos, mientras que no tienen dificultad para comprender un parloteo imperfecto si el acento y el ritmo son naturales.
Dios ha esparcido nuestros caminos con maravillas y ciertamente no deberíamos pasar por la vida con nuestros ojos cerrados.
Hay dos puntos críticos en cada vuelo aéreo: su comienzo y su final.
Es el hombre que avanza cuidadosamente, paso a paso… el que logrará el mayor éxito.
Donde sea que encuentres al inventor, puedes darle riqueza o puedes quitarle todo lo que tiene; él seguirá inventando. No puedes ayudar a inventar más de lo que puedes ayudar a pensar o respirar.
craveloygalindo@gmail


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