Crónicas del sur
José Arroyo Reyes
Los guerrerenses y taxqueños están muy molestos y deprimidos con la artera manera que fue inmolada la joven nutrióloga Magdalena Aguilar Romero. Por supuesto que esto enciende la mecha de la intolerancia y que habrá de repercutir de manera indirecta en la vida diaria de los ciudadanos y principalmente dentro del actual proceso electoral que actualmente se está desarrollando y que culminara, entre comillas, el día primero de julio próximo.
Desde hace ya muchos años propiamente y, desde que inició el flagelo en contra de los mexicanos, o la nefasta guerrera entre los delincuentes y el gobierno del bufón ’presidente’, Chente Fox, seguido por el dipsómano jelipe Calderón y hoy en día con Enrique Peña, he escuchado esta rara palabra sin sentido ’CONDENA’, la verdad no me cuadra porque solo es de dientes para fuera.
En estos ya casi 18 años del tormento e infame que ha tenido México en su historia, inclusive cuando le quemaron los pies a Cuauhtémoc, siempre he escuchado esta palabreja del ronco pechos de los gobernante, incluyendo a los gobernadores y muchos alcaldes, que en su idea de ’tapar el ojo al macho’, tratan de cobijarse CONDENANDO hechos y problemas delictivos que no pudieron o quisieron controlar o resolver a su tiempo.
La palabra CONDENA el diccionario Larousse, nos ilustra y nos dice que el significado es reprobar un hecho o situación. Por supuesto que en todo ser humano que tiene bien puesto su corazón, reprueba los hechos de violencia y sobre todo deja el sentir hondamente del desafortunado acontecimiento rojo ocurridos en Taxco recientemente, en donde la víctima fue una joven mujer desmembrada, dejando en la orfandad a dos hijos.
Ojala y que esa CONDENA del gobernador Astudillo que expresa a los cuatro vientos lo sienta de corazón y la cristianice en más inversión y ayuda con recursos económicos, humanos y materiales para combatir el terrible azote delincuencial imparable que en las próximas horas, días, semanas y meses, cobrará nuevas vidas de inocentes.
Sería buen también escuchar que entre sus CONDENACIONES, diga que el gobierno de Guerrero por 20 años se responsabiliza del futuro educativo y económico de los dos inocentes niños que quedaron en la orfandad.
CONDENANDO no se resuelve el problema y no se obtiene nada bueno para las víctimas en estos momentos de dolor. EL ahogo, quebranto y desconsuelo de la familia de Magdalena, no hay manera de sanar el alma, posiblemente tendrá que pasar muchos años para alcanzar la paz, la tranquilidad y consuelo de los hijos y eso quién sabe.
Sí bien es cierto que este horrendo crimen de salvajismo y enloquecimiento, alucinación y locura del ex cónyuge de Magda, el gobierno no tiene vela, pues fue producto de una sola mente desequilibrada, perturbada y un problema pasional y familiar; seguramente por la educación, el alcohol, las drogas y producto de las horrendas escenas que a diario se proyectan en la televisión con dañinos programas en donde muestran el imperio al culto de la muerte.
No tenemos la menor duda que la gente de estos tiempos está enloqueciendo con tanta libertad y libertinaje, además de las nuevas tecnologías del internet son usadas para bien o para mal, para vivir o morir; pero ya basta de CONDENAS y hay que ayudar con hechos, no con palabras.
Es hora de que el gobierno de Guerrero actué con mano firme como se comprometió al tomar protesta. Los guerrerenses anhelamos justicia y de manera especial para los que menos tienen. Guerrero y México deben volver a la paz y recobrar su esplendor a la vista de todo el mundo. Sí los políticos quieren seguir malversando los recursos, allá ellos, lo importante es que dejen vivir en armonía trabajando en esta noble tierra que es nuestro orgullo y herencia para nuestros hijos…gentedetaxco@hotmail.com