Lectura política
Noé Mondragón Norato
Los trascendidos forman parte natural de la política y de las relaciones de poder. Por eso, el de la presumible venta del periódico porteño El Sur, no debe desdeñarse. Sobre todo, porque se trata de un referente del periodismo local con ciertas dosis de crítica e investigación periodística. Y en los últimos días, dicho medio atravesó por una situación deficitaria en materia de pagos de salarios a sus trabajadores. De hecho, despidió a 16 de ellos entre periodistas, administrativos y editores. Provocó la irritación de los mismos. Como protesta por el abuso y la arbitrariedad de Juan Angulo Osorio -el accionista mayoritario-, quemaron ejemplares afuera de sus oficinas en Chilpancingo, el pasado 11 de septiembre. Y de ahí se abre lo demás.
EL SUR Y WALTON: PLAN CON MAÑA.- Algunas fuentes consultadas por Lectura Política, refieren que desde marzo pasado, ya había acercamientos con fines de venta de ese periódico, entre el empresario y dueño del partido Movimiento Ciudadano (MC) en Guerrero, Luis Walton Aburto, con Juan Angulo. Y de ahí se leen las coyunturas: 1.- Walton parece dirigir su estrategia de poder, al control de una amplia cartera de medios con la mira puesta en la elección de gobernador de 2021.
Desde hace algún tiempo, logró la franquicia de la agencia de noticias Quadratín en Guerrero. Y también de la infraestructura del noticiero SurTV, convertido en el brazo mediático visual del propio periódico El Sur. La compra-venta de ese rotativo adquiere además, otras perturbadoras lecturas: al despedir a los reporteros y personal de ese medio de comunicación, bajo el pretexto de que ’no le pagaban sus convenios publicitarios’ tanto en el gobierno municipal de Acapulco, con el perredista Evodio Velázquez, como en el estatal de Héctor Astudillo; Juan Angulo estaba pintando su raya.
Es decir, admitiendo la rentabilidad de su medio, sobre la base de los convenios con los gobiernos. No de la venta de sus ejemplares ni de su publicidad comercial. Entonces, la credibilidad que había ganado ese medio, rodó por los suelos. En cierto modo, Angulo sembraba el terreno para que se contara un antes de El Sur, cuando él lo dirigía. Y un después, tras el presumible paso a otras manos. 2.- Si el propietario de El Sur, despidió a tanto trabajador, el propio comprador pudo fijar esa condición.
Es decir, no quiso la herencia laboral de los trabajadores con mayor antigüedad. Pugnó por una plantilla limpia. Para conjurar demandas ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje. Y eso explica que se haya escondido en un pretexto infalible: la ausencia del pago de sus convenios publicitarios. Y de esa forma, operar su finiquito.
Pero en realidad, estaba preparando la compra-venta. 3.- Con la eventual adquisición de El Sur, Walton pretende ensanchar su alianza política y en materia de medios, con el gobernador Héctor Astudillo. Con la mira puesta en la elección que renovará el gobierno estatal en 2021. O de otra forma: convertirse en contrapeso a los medios de comunicación que eventualmente cooptara el Morena de López Obrador.
Incluida La Jornada-Guerrero, cuyo propietario es el actual senador por ese partido, Félix Salgado Macedonio. Los riesgos, sin embargo, son al menos dos: Por un lado, El Sur cambiará sus contenidos informativos y su línea editorial. Se venderá irremediablemente, como un periódico más, al servicio del gobernante en turno. Y por el otro, su presencia mediática disminuirá notablemente a partir de la fuerte irrupción de las redes sociales, que son en gran medida, uno de los referentes más importantes en el triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Como sea, la guerra político-mediática en Guerrero, se configura en términos de la disputa por el poder. Ese es el punto.
HOJEADAS DE PÁGINAS…Un anticipado divorcio político es lo que se advierte entre la alcaldesa electa de Acapulco por el Morena, Adela Román Ocampo y el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador. Porque mientras la primera se rodea de una ruidosa y costosa parafernalia que ’la protege’, el presidente electo se conduce austeramente. Le da consistencia a sus discursos de campaña. Adela está sacando, su corazón tricolor de lujos y excesos.