Iñaki A.A
Hace 12.000 años, los esquimales inventaron primitivas gafas de sol para protegerse de la radiación solar en la nieve.
Hechas de conchas y madera, estas gafas rudimentarias tenían ranuras para filtrar la luz.
En el siglo XVIII, el óptico James Ayscough experimentó con cristales tintados, precursor de las gafas modernas. Con el tiempo, evolucionaron hasta convertirse en un imprescindible accesorio de moda, fusionando estilo y funcionalidad para desafiar los días soleados con elegancia.
¡Animo y excelente miércoles @inakiaa