Los Reyes La Paz. Méx-Con la toma de posesión de Manuel López Obrador a la Presidencia del País les volvió el alma en el cuerpo a los titulares de las Cámaras de la Confederación de las Cámaras de Comercio, porque los comerciantes y empresarios de la región sur oriente del Estado de México dejaran de estar a merced de la delincuencia organizada, con secuestros exprés, extorciones , pagos de piso y el peligro que corrían sus familiares con amenazas de muerte, todos los días se ponían denuncias en las diferentes oficinas de los Ministerios Públicos y la mayor de estas carpetas de investigación se aglutinaban o archivaban en la Fiscalía Regional de Nezahualcóyotl, donde no existía respuesta alguna.
A eso se debe que muchos comercios cerraron sus puertas, además de que emprendedores, comerciantes y empresarios, emigraron a otros lugares ya estarían con la zozobra de que los privaran a ellos de sus vidas o en su caso a algunos de sus familiares.
Sobre esto el Fiscal General Alejandro Gómez Sánchez, tenía amplios conocimientos y no hacía nada prefería que las Cámaras dependientes de la Confederación de Cámaras de Comercio y Servicios de Turismo, de todo el oriente del Estado de México, se convirtieran en unos elefantes blancos ya contaba con pocos agremiados.
Se daba a conocer que la violencia del crimen organizado afectaba a la mayor parte de industrias comercios grandes medianos y pequeños sufrieran perdidas millonarias, esta clase de comercios es la que equilibraba la economía de los municipios, este fenómeno día con día va a la alza a las autoridades en todos sus niveles no les importaba nada, aunque en estos hechos se registraran todos los días crímenes a plena luz del día.
Pero ahora con el informe del Presidente Manuel López Obrador, de que las autoridades se avocarían a desterrar del país a la inseguridad, van a obligar a las autoridades a trabajar y con esto la Fiscalía Regional de Nezahualcóyotl dejaría de ser una especie de dependencia de finanzas donde los causantes son el pueblo a quien le exprimen el raquítico sueldo que devengan los jefes de casa, ese dinero que se ven obligados a pagar el pueblo se desconoce cuál es su destino.