Lectura política
Noé Mondragón Norato
’Calentar la plaza’, es el término que utilizan los grupos delictivos para llamar la atención sobre su arribo a un territorio nuevo y en vías de ser conquistado. Y eso es justamente lo que hicieron en la serrana población de San Juan Tenería, municipio de Taxco: se dejaron ver de la única forma que conocen. Es decir, por medio de la violencia. Pero hay otros ’fierros’ en la lumbre que es preciso atizar.
COYUNTURA DECISIVA.- La primera reacción del gobernador Héctor Astudillo Flores, fue de condena a este hecho deleznable ocurrido el pasado domingo. Incluso, se trasladó a dicho lugar. Algo que no ha hecho con los pobladores de la sierra de la región centro que también enfrentan un conflicto similar. Pero hay lecturas insoslayables: 1.- En la región Taxco operan grupos delictivos ligados a ciertas reminiscencias de los Guerreros Unidos, que se replegaron a Taxco tras la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayozinapa en Iguala. Pero también se han registrado incursiones de La Familia Michoacana. Un hecho en particular permite entender esto último: el asesinato de los curas Germain Muñiz García y de Iván Añorve, el pasado 5 de febrero de este año. La Fiscalía General del Estado (FGE) atribuyó ese hecho criminal a presumibles miembros de esa organización delictiva, que, en palabras del extitular de esa dependencia, Xavier Olea Peláez, ’se refugiaron en el Estado de México y entraron por Ixtapa de la Sal, tras cometer ese delito’. Desde esa fecha, los homicidios en Taxco siguieron generándose. Pero ninguno fue de alto impacto como en del pasado 18 de noviembre. 2.- El periódico porteño El Sur, hizo una revelación perturbadora: cuando los más de 20 sicarios llegaron disparando a diestra y siniestra contra todo y contra todos, mencionaron de soslayo el nombre del edil de Taxco, Marcos Efrén Parra Gómez, quien arribó a esa comuna platera cobijado por la coalición PRD-PAN-MC, apenas el pasado 30 de septiembre. ’el ataque no es en contra de la población civil sino en contra del gobierno municipal de Taxco’. Sin embargo, asesinaron a un voluntario de la Cruz Roja y a tres policías estatales. Dejaron heridas a nueve personas más. Era evidente que quisieron ’calentar la plaza’. Y en varias vertientes. 3.- En las redes sociales las demandas para que el gobernador Héctor Astudillo, renuncie al cargo, se multiplicaron. Porque a ese hecho violento se sumó lo acontecido recientemente en la comunidad serrana de Filo de Caballo, donde una balacera entre grupos delictivos arrojó un saldo de al menos siete personas ejecutadas. El escenario es de algún modo, comprensible: ciertos grupos políticos y personajes embozados en las sombras, intentan desplazar al mandatario estatal, aprovechando toda la cadena de errores cometidos a lo largo de sus tres años de gobierno. Lo cual por supuesto, ha incrementado la irritación social en su contra. Y se convierte en la coyuntura ideal para cuajar dicho propósito. Si Astudillo no puede con el conflicto público, tampoco puede con ella. 4.- El alcalde Marcos Efrén Parra, arrastra también, con sus propios demonios. Los policías estatales ejecutados formaban parte de su escolta personal. Y la mención de la comuna por parte del grupo delictivo encargado de sembrar la muerte en San Juan Tenería, es reveladora de una sola situación: intentar ponerlo de rodillas mediante una obligada negociación. ¿Qué hará el alcalde? ¿Enfrentará las embestidas de dicha organización criminal? ¿O tendrá que sentarse a pactar con ellos? En su recorrido por el lugar del ataque, a Marcos Efrén Parra, se le percibió bastante nervioso. Porque sabe de una situación concreta: el gobierno estatal no podrá apoyarlo en función de que tiene la entidad llena de minas que le estallan por todos lados. Y la propia permanencia del gobernador Héctor Astudillo, está en riesgo. Además, PRD, PAN y MC, aparecen descobijados del Morena, cuyo presidente electo del país, tomará protesta en once días más. La crisis política se agudizó de golpe. Tanto para el alcalde, como para el gobernador.
HOJEADAS DE PÁGINAS…Como una mala señal política se percibió la ’amistosa’ recepción que hizo el edil de Chilpancingo, Antonio Gaspar Beltrán, del ex edil de Acapulco y dirigente estatal del MC, Luis Walton Aburto, apenas el pasado viernes. Desde luego, considerando que Walton es un adversario político declarado del exedil de Acapulco, el perredista Evodio Velázquez Aguirre, quien funge a su vez, como uno de los puntales políticos más importantes de Gaspar Beltrán. Toño quiere pactar con Dios y con El Diablo. Sin salir raspado.