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Hablemos de libre mercado o de mercados libres /I

Sergio Enrique Castro Peña

Hablemos de libre mercado o de mercados libres /I

Periodismo

Mayo 05, 2021 19:20 hrs.
Periodismo Nacional › México Coahuila
Sergio Enrique Castro Peña › guerrerohabla.com

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Desde los inicios de la teoría económica varios cuestionamientos han torturado a las mentes más brillantes de este campo, quienes sentaron los fundamentos teóricos de la que hoy reconocemos como ciencia, estos son: ¿Cómo obtener un modelo que logre la mejor y más justa distribución tanto en los procesos de producción como en las formas en que distribuimos esa producción? ¿Cómo lograr un equilibrio que maximice los beneficios a una mayor parte de la población, de acuerdo a su contribución en dicho proceso? Dicho en otras palabras ¿Cómo lograr una economía de libre mercado perfecto? Con lo anterior debemos introducir el concepto de mercado, no tanto en el restringido del capitalismo puro o el peyorativo que usualmente utilizan las corrientes del socialismo científico. Aquí, trataremos de considerar al mercado en su acepción primaria que considera la necesidad que tiene toda sociedad y sus individuos de intercambiar bienes que producen de más por otros que son elaborados por otras sociedades que estan en las mismas circunstancias.
El requerimiento de toda sociedad con un conocimiento compartido para intercambiar no solamente ideas, técnicas o conocimientos sino, también, bienes y servicios son el fundamento para que esas sociedades lograran un asentamiento que con el tiempo dio origen a ciudades, reinos e incluso civilizaciones. De ahí que el tipo de saber de conocimiento que una sociedad decida tener desde sus inicios, determinaran el rumbo y el espectro que tendrán en el futuro. Las sociedades como las mesopotámicas en su afán de expansión territorial limitaron su espacio temporal, no sin haber contribuido a los cimientos de los futuros imperios. Por el contrario, la civilización egipcia, sin dejar de tratar de expandir sus fronteras, privilegió la estabilidad y la permanencia. Con respecto a la cultura griega, esta tuvo la suerte de surgir con la creación de la escritura y el alfabeto con lo cual estuvo en condiciones de aglutinar, dar sentido y apoderarse de todo el acervo cultural y de conocimiento que como todo avance primero vagaron por todo el Egeo para después asentarse y darle sentido a lo que hoy conocemos como cultura griega.
Roma por su parte, venía de una sociedad, en apariencia republicana, con un gran sentido práctico. Su necesidad geográfica y de supervivencia la obligaron no solamente a copiar herramientas, armas o estrategias de guerra sino adecuarlas, mejorarlas para posteriormente innovarlas. Su afán de expansión por medio de la guerra estaba plenamente ligado a llevar lo más lejos posible a sus posibles enemigos y obtener la cantidad mayor de riqueza que le permitiera financiar a sus ejércitos lo cual le demandaba emprender aventuras de expansión nuevas. De tal forma, que su sociedad solo conocía la guerra como una vía de prestigio y movilidad social. Político o noble que aspirara al reconocimiento de sus conciudadanos, requería tener en su currículo, no solo una carrera en las milicias sino, también, era un requisito indispensable que ese currículo contuviera el haber comandado ejércitos que le otorgaron a Roma más prestigio, poder y gloria. Podemos ampliar estos ejemplos históricos a muchos más, pero en todos, de una forma u otra, nos encontraremos en el proceso de intercambio, fundamento también de un sistema de mercado económico.
Las ideas sobre la libertad en los mercados económicos son producto de las corrientes liberales que abarcaban no solo los aspectos económicos, sino que extendían sus conceptos a lo político, lo económico, e incluso, lo social. De tal manera que las líneas de pensamiento sobre lo social, socialismo, socialismo real (Marxistas-Leninistas), fueron derivadas no solamente de sus fundamentos teóricos sino primordialmente como consecuencia de sus efectos negativos iniciales del capitalismo y de la Revolución Industrial. Los cinturones de pobreza por la emigración de la población campesina desplazada por los dueños de la tierra al introducir nuevas tecnologías más productivas y ahorradoras de fuerza de trabajo, los cuales en un mediano plazo contribuyeron a la industrialización de Inglaterra y nacimiento acelerado de nuevos inventos que incidieron no solo en los procesos productivos, sino de igual forma a la demanda por más trabajadores, al incremento de sus salarios y la mejora de los servicios en salud, educación y seguridad.
Sin embargo, una economía de mercado nunca ha sido lineal, ha estado plagada de crecimientos acelerados, seguida de caídas estrepitosas que trajeron períodos de inseguridad, los llamados ciclos económicos, períodos de crecimiento, estabilidad y derrumbes en toda la economía. Lo anterior, principalmente después de la Segunda Guerra Mundial y, a finales del siglo XX, la caída del régimen marxista-leninista de la URSS. Esto último, permitió instalar un nuevo orden político-económico basado en la liberación de mercados a nivel mundial, los cuales fueron fortalecidos con un sistema de control de los créditos, destinado a evitar fluctuaciones bruscas por exceso de liquidez de la economía. A todo ese sistema de una aglutinación de diversos mercados a nivel mundial, actualmente se le identifica como neoliberalismo.
Con respecto a nuestro país, desde la llamada etapa posrevolucionaria y creadora de instituciones, las cuales hasta el presente son las únicas formadas y en funcionamiento, se llega a lo que algunos, los más, identifican como el inicio de la democracia en México, dado que contiene un sistema electoral aceptado por todos los contendientes, una pluralidad de partidos políticos y un incipiente medio de transición del poder. Sin embargo, a partir del triunfo de la actual administración denominada la 4-T, lo más sobresaliente han sido las modificaciones legales destinadas a proporcionarle más poder al presidente y la eliminación de los organismos gubernamentales y no gubernamentales que de alguna manera eran una contención a ese poder. De igual manera, siguiendo lo manifestado por AMLO las modificaciones a las estructuras legales, primer paso de una estrategia destinada a lograr una transformación, no se están dando, ni a la velocidad requerida, ni con los contenidos deseados, ni con la aceptación esperada por parte de la población. Este último punto nos lleva al proceso electoral que se avecina el próximo seis de junio en donde se renovará la Cámara de Diputados Federal y, de no ser la deseada por el presidente, obtener la mayoría simple, la calificada se antoja un poco menos que improbable.
Lo importante, que también hay que señalar, es el nerviosismo que día a día está manifestando el presidente, por las perspectivas electorales poco favorables, nos puede llevar primero a un relajamiento en la estrategia de vacunación la cual da mayor importancia a la información que alimenta la propaganda descuidando los pasos que le dan coherencia en su implementación. Los signos más significativos los podemos observar en la valorización que se le otorga a la obtención de vacunas, no importando su origen, marca, composición química, porque al final, dando validez a la premisa que es mejor cualquier vacuna que ninguna, podemos encontrarnos con una cantidad tan diversa de vacunas que los tiempos de su esquema de vacunación sean tan variados que el programa temporal, segunda dosis, la tengan que estirar de tal manera que su eficacia sea tan disminuida que nulifique el esfuerzo realizado.
El segundo aspecto lo podemos identificar como un crecimiento del sentido nacionalista, en donde este puede estar fundamentado en una lectura errónea sobre el carácter del presidente Biden y, la fuerza, que tiene o pude tener, la vicepresidenta Harris. Se reconoce que la edad del presidente Biden, le ponen en una situación en la cual podría no buscar una reelección, pero, de ser esta estimación real, no le dan mayores posibilidades a las de la vicepresidenta Harris de ser, primero, candidata del partido Demócrata a la presidencia y, segundo, obtener un triunfo en la contienda electoral de 2014. La esperanza que ponen una parte significativa del actual Partido Demócrata, la centroizquierda, en una posible candidatura es que con ella se estaría en posibilidades de tener en la presidencia americana, no solo una mujer meta por muchos deseable, sino un personaje que promulgaría un cambio en el modelo ideológico-político-económico más cercano al socialismo como nunca se ha estado, lo cual beneficiaría a una continuidad en la instrumentación de la 4-T.
Sin embargo, el destino histórico de la 4-T tiene que sobrevivir a su creador y a sus vaivenes emocionales que en ocasiones son más en contra de ella que de un beneficio o apoyo como es la posible confrontación que se está gestando y, el presidente en su imposibilidad de perder una oportunidad de alimentar y fortalecer su propaganda como líder destinado a modificar, hoy, no solo a México, sino como un segundo paso lógico, Centro América. Lo anterior nos referimos a la estrategia promovida por el presidente Biden para evitar el crecimiento del cambio climático negativo, producto de la actividad humana. El objetivo primero es lograr parar esos efectos adversos y, posteriormente, iniciar procesos productivos que permitan una disminución de dichas emisiones que afectan el comportamiento del clima, mediante compromisos serios de los principales países que conforman el concierto mundial.
La actitud tomada por el presidente AMLO se puede catalogar, siendo benignos, como poco seria y rayando en lo burlesco. Primero, tomemos en cuenta el comportamiento que tuvo, en la reciente reunión mundial sobre asuntos del cambio climático, con los demás mandatarios. A estos, pareció equipararlos con sus seguidores acérrimos, dado que primero les indicó que papel y que debían hacer para enfrentar el cambio mencionado. Les ’ordenó’, no se podría entender de otra manera, a los países centroamericanos que tenían que seguir su estrategia de su programa Sembrando Vida del cual, siguiendo su costumbre, nunca ha informado en qué consiste, su alcance, su temporalidad y sus resultados, amén de los recursos físicos y financieros involucrados. Pero, no satisfecho con su intervención dictatorial, le señala al presidente Biden que los costos materiales, financieros y políticos de los trabajadores y dueños de fincas que participaran en el programa de AMLO, Sembrando Vida, deberían de ser cubiertos por los EU. No paró ahí, indicó que, como, premio adicional, ese país debería otorgarles, primero visas de trabajo y residencia (suponemos que a ellos y sus familiares), para, posteriormente, extenderles la nacionalidad doble. México, dada su gran experiencia en estos programas, se ofrece como administrador de los recursos y la evaluación de los resultados. Ni modo, en ciertos núcleos de nuestra clase política gobernante, creen que los norteamericanos son muy ingenuos.
La respuesta del presidente Biden a las actitudes de los gobernantes que no se adhieren a su programa para el combate al cambio climático fue: ’nosotros no vamos a esperar’, por tal motivo es que también es incluido como parte sustancial de la diplomacia. En cierto sentido, se puede confundir que la inclusión de la estrategia del cambio climático sea parte central de la diplomacia y se piense en la parte suave de la misma y, que convenientemente se delegue su aspecto duro, algo que usualmente no están desligado. Como hemos señalado anteriormente, el presidente de México no está convencido de la firmeza que pueda tener el actual mandatario norteamericano, los pocos ejemplos que disponemos, es que un presidente de EU, no importando su partido de origen, se compromete a defender los intereses de ese país y, que, hasta la fecha, solo hay que leer un poco de nuestra historia, han hecho valer esa premisa. Esperamos, no con muchas expectativas, que el presidente López reflexione sobre las posibilidades de insistir en un enfrentamiento, basado en la débil suposición de que los mexicanos lo seguirán ciega y masivamente, sin ninguna reflexión, solo con un nacionalismo que perdió vigencia hace más de treinta años. Se puede nadar a contracorriente, pero si no eres salmón, te puedes encontrar muy solo y descubrir que quienes te acompañan son los mismos de siempre y están ahí por interés puro, pero al ver que el cardumen se aleja y ellos quedan aislados, harán todo lo posible por ir a sumarse al conjunto mayoritario. sergiocastro6@yahoo.com.mx


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