De política y cosas peores

La CNDH

Armando Fuentes Aguirre

La CNDH

Periodismo

Septiembre 09, 2020 15:04 hrs.
Periodismo Nacional › México Coahuila
Armando Fuentes Aguirre › guerrerohabla.com

1,789 vistas

Lord Feebledick recibió un anónimo. Se usaba aún esa cobarde forma de joder al prójimo, sustituida ahora por el anonimato de los mensajes en los medios electrónicos y las redes sociales. En aquel escrito ’un amigo’ le informaba a milord que su esposa, lady Loosebloomers, lo hacía cornígero siguiendo un calendario establecido: los lunes con el vicario, que tenía ese día libre; los martes con el guardabosque; los miércoles con el caballerango; los jueves con el chofer; los viernes con el jardinero; los sábados con el encargado de la cría de los faisanes y los domingos con el mayordomo, que por ser librepensador no iba a ninguna iglesia y podía disponer del día. Lord Feebledick puso en conocimiento de su mujer el dicho anónimo. Lo leyó ella y no negó su contenido, pues en el colegio de Miss Jellyrump había aprendido a decir siempre la verdad. Tras aceptar su culpa le hizo a su marido una formal promesa: ’En el futuro dejaré de ver al jardinero. Después de todo me hace falta un día de descanso en la semana’. ’¿Solamente dejarás de ver al jardinero? –se atufó mi lord–. Y ¿qué me dices de todos los demás?’. ’Feebledick –le contestó lady Loosebloomers en tono de reproche–. Recuerda que cuando tú dejaste el cigarro lo hiciste poco a poco’
Uno de los mayores fiascos entre los muchos que el régimen de Andrés Manuel López Obrador registra en estos dos años ha sido la designación de Rosario Piedra como titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Su notoria incapacidad y falta de cualidades para desempeñar el cargo condujeron a la crisis más grave en la historia de esa dependencia. La ocupación del recinto de la CNDH constituye un mayúsculo problema que, según todas las evidencias, será muy difícil resolver. Estamos en presencia de una nueva versión del auditorio ’Che Guevara’ padecido por la universidad. Los reprobables actos de vandalismo cometidos por las mujeres que tomaron el edificio de la calle de Cuba, actos que demeritan grandemente su protesta, dan idea del talante extremista y radical de esas personas, que difícilmente se avendrán a cualquier forma de diálogo o conciliación, y más cuando su movimiento es tildado de político por el Presidente, que en todas partes ve moros con tranchete conservador o neoliberal, sin reconocer que son las deficiencias de su gente la causa de conflictos como éste. Por lo que hace a la señora Piedra lo mejor que podría hacer en estas circunstancias sería renunciar al cargo que detenta sin otra razón que su apellido. Su salida serviría para facilitar una vía de arreglo que se antoja problemática con ella al frente de la Comisión. Entretanto el régimen lopezobradorista sigue dando tumbos a diestra y a siniestra. Más, desde luego, a siniestra que a diestra
Castolo, joven varón de vida irreprochable, se casó con Pirulina, muchacha que tenía por lema: ’Pecar es humano, pero se siente divino’. Al empezar la noche de las bodas el recién casado tomó por los hombros a su flamante mujercita y le preguntó solemne: ’Dime, Pirulina: ¿soy yo el primer hombre con quién haces esto?’. ’No te lo puedo decir –respondió ella–. Todavía no sé qué vas a hacer’
Dulciflor invitó a su novio: ’Te espero esta noche en mi casa, Pitolino. Mis papás te van a encantar. No van a estar ahí’
Don Cucurulo, señor de edad madura, declaró en modo terminante: ’No me gusta ver películas pornográficas’. ’¿Por qué? –le preguntó un amigo–. ¿Van contra tus principios? ¿Lastiman tu integridad moral?’. ’No es eso –replicó el provecto señor–. Lo que pasa es que odio ver a un cabrón que en tres minutos tiene más sexo que el que he tenido yo en toda mi vida’
FIN.


Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.