Ser o pertenecer a Iztapalapa es mucho más que ocupar una coordenada en el mapa, es saber ser puente, amalgamar los tiempos y tener capacidad de sostener el peso de la historia para transformar la fuerza de nuestro tejido social y la voluntad colectiva en patrimonio universal, sostuvo en la presentación de la edición conmemorativa de la 183 Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Ixtapalapa.
• Hizo ver que el libro y este evento son un reconocimiento a la labor que lleva a cabo el COSSIAC, sin quienes la Representación no sería posible.
• La obra contiene fotografías que capturan la luz de nuestros días, el color de las túnicas, el sudor del esfuerzo y las miradas de un pueblo que se siente profundamente orgulloso de sus raíces, manifestó-
La 183 Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Ixtapalapa, es muy especial, ya que por primera vez vamos a caminar por las calles de nuestros barrios, a subir el Cerro de la Estrella y a hacer vibrar la macroplaza arropados por el máximo reconocimiento cultural que existe a nivel mundial: ’la inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO’, enfatizó con emoción la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz.
Nuestra Representación entra en una resonancia universal, pues abarca los cinco elementos que señala la UNESCO, que este patrimonio vive en cinco ámbitos:
’En nuestras tradiciones orales, en las artes del espectáculo, en los usos sociales y actos festivos, en nuestro conocimiento de la naturaleza y en las técnicas de nuestros artesanos’, sostuvo la edil de Iztapalapa al presntar la edición especial del libro la183 Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Ixtapalapa.
Ser o pertenecer a Iztapalapa es mucho más que ocupar una coordenada en el mapa; es heredar la destreza de habitar las transiciones. Es saber ser puente, amalgamar los tiempos y tener la enorme capacidad de sostener el peso de la historia para transformar la inmensa fuerza de nuestro tejido social en maestría, y la voluntad colectiva en patrimonio universal, subrayó la mandataria, desde la Casa de Cultura Guillermo Bonfil, en Santa Barbara.
Por eso, esta publicación, hizo hincapié, es un llamado a IZTAPALAPIZARSE, porque si algo nos enseña es que el mundo hoy tiene mucho que aprender de nosotros.
’Ojalá que muchos más procesos sociales y culturales en nuestro país y en el resto del planeta, escuchen este llamado y se logren IZTAPALAPIZAR: que aprendan a tender puentes donde hay abismos, a habitar la memoria con dignidad inquebrantable y a construir comunidad desde la autonomía, la solidaridad y el respeto’, enfatizó.
Manifestó su deseo porque este libro circule como un fragmento vivo de nuestro corazón e invitó a quien lo abra a descubrir la potencia de lo común y la voz de un territorio que hoy, más que nunca, se afirma como dueño de su tiempo y de su destino ante el mundo entero.
Tras señalar que nuestra identidad no se detiene, la historia no concluye, sino que se sigue andando, hizo ver que la humanidad entera reconoce que, en Iztapalapa, a través del arte, de la memoria y del trabajo en equipo, ’somos creadores de cultura de clase mundial, además demostramos que la tradición es una herramienta para fomentar la paz y la cohesión social’.
Este libro que hoy presentamos, apuntó, nació justamente para abrazar ese momento: un viaje visual y narrativo por nuestra identidad, para ilustrar el proceso que culminó en la inscripción referida.
Dijo que el libro y este evento son un reconocimiento a la labor que lleva a cabo el COSSIAC, Comité Organizador de Semana Santa en Ixtapalapa, A.C. sin quienes la Representación no sería posible; y también rinde homenaje a la familia Juárez del barrio de la Asunción, quienes llevan 46 años elaborando la inmensa Cruz de madera de pino, que llega a pesar casi 100 kilos.
Nos maravilla con el trabajo de la orfebrería de latón; ese oficio heredado por personas como el señor Jorge Hidalgo, que con sus manos forja los cascos, las corazas y las lanzas que hacen brillar a nuestros soldados romanos.
El libro contiene muchas fotografías que capturan la luz de nuestros días, el color de las túnicas, el sudor del esfuerzo y las miradas de un pueblo que se siente profundamente orgulloso de sus raíces. Una publicación especial que busca destacar esta manifestación cultural que es ahora del mundo.