Escaparate Político
Fabián Jiménez Narváez
EL INE estuvo buscando desesperadamente a los ciudadanos que participaron en las pasadas elecciones al Poder Judicial para que fungieran NUEVAMENTE como funcionarios de casilla (presidente, secretario, escrutador y suplente) del ejercicio de revocación de mandato que se llevará a cabo el último domingo de enero (día 25), esto debido al adelanto repentino que nos recetó el gobernador JARA del proceso en comento.
HASTA ayer (domingo) el INE tenía como plazo notificar y recibir la aceptación de los funcionarios de casilla, un tema que inquieta pues demuestra apatía ciudadana, que puede abonar a un proceso fraudulento, como lo fue el de la elección ’acordeónica’ del Poder Judicial. Esperemos que no sea la inducción la que desplace nuevamente a la razón, al elegir si SALOMÓN JARA se va o se queda.
SI DE POR SÍ, el trabajo con líderes vecinales; con presidentes municipales –¿a cambio de inmunidad ante las auditorías de recursos estatales asignados a los municipios?– y con empleados de gobierno y sindicato mafiosos para empujar a que sus influenciados voten en el sentido de que JARA siga al frente del gobierno estatal, es intenso –y corren muchos recursos para un proceso de revocación ’exitoso’ para el actual gobernador–, la apatía ciudadana también es una apuesta elemental para que el jarismo obtenga el resultado que desea en este proceso.
PERO si los ciudadanos están viendo que el agua de la red pública dejó de llegar a sus casas (algo que podría estar beneficiando económicamente a altos funcionarios jaristas y a los sindicatos y pipas de servicio privado); si los ciudadanos están hartos del empeoramiento de la seguridad pública; si están cansados de la práctica del nepotismo (Los Jara, los Bolaños y parentela política saturan las nóminas del gobierno estatal IGUAL que antes) o si los electores están hartos de un gobernante que se desaparece 36 horas ante una emergencia por el descarrilamiento de un tren emblemático para los guindas –que hasta el momento, deja 14 muertos y un centenar de heridos –, y una retahíla inagotable de más yerros gubernamentales; los ciudadanos tienen en este proceso la posibilidad de dar el mayor manotazo que puedan ejecutar.
SE QUE ES PRÁCTICAMENTE imposible que este proceso logre la salida de JARA, pero ¿Se imaginan si un proceso de estos le revocara realmente el mandato a un gobernante? El ciudadano retomaría un poder electoral sin precedentes y podría acotar los excesos de los partidos políticos y sus gobernantes.
CLARO, la clase política guinda no instauró el ejercicio de revocación de mandato para legitimarse realmente en el poder, lo hizo a sabiendas del control clientelar que ejerce sobre las masas y que les permitiría cacarear el control político que es capaz de ejercer.
PERO OJO, lo que nunca previeron es qué pasaría realmente si este ejercicio les es adverso.
ASÍ JARA, no se vaya; si hay una participación magra en el ejercicio de revocación, no solo no lograría legitimar su mandato ya gobernando, si no que se auto descalificaría para tener injerencia en la sucesión de la mini gubernatura. Y pondría en charola de plata a la presidente SHEINBAUM la decisión unilateral de quién sería el candidato oficial para sucederlo.
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