Iñaki A.A
Muchos creen que la Torre Eiffel es de acero, pero en realidad está hecha de hierro pudelado proveniente de las forjas de Pompey, en Lorena. Este material, casi puro y con menos de 0,1% de carbono, se obtenía mediante un proceso manual y extenuante en hornos infernales del siglo XIX.
Gustave Eiffel lo eligió por confianza y experiencia, pese a que el acero ya existía. Más de 18.000 piezas y 2,5 millones de remaches fueron prefabricados y ensamblados en tiempo récord. La torre se dilata hasta 18 centímetros en verano y se pinta cada siete años. Un prodigio industrial que aún desafía al tiempo.
Por cierto es el monumento individual más visitado en el mundo y cuando lo construyeron la gente protestó porque les parecía horroroso @inakiaa