Iñaki A.A
Los gorros altos y puntiagudos de los penitentes, conocidos como capirotes, tienen un origen antiguo y un fuerte sentido religioso.
Su forma busca simbolizar penitencia, humildad y elevación espiritual, como si el creyente dirigiera su fe hacia lo alto. Además, al cubrir el rostro, permiten vivir ese acto de sacrificio de manera anónima, sin buscar reconocimiento.
Aunque hoy su imagen pueda causar confusión en algunos contextos, dentro de la tradición de Semana Santa en España y en otras regiones hispanas su significado es completamente distinto. Más que un adorno, el capirote representa arrepentimiento, devoción y una expresión pública de fe profundamente simbólica y solemne.
Martes santo… @inakiaa