Original y Copia
Martín de J. Takagui
Balazos y no Abrazos
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum demostró que el cambio de estrategia en el combate al crimen organizado y a la delincuencia común si da resultados, que los abrazos deben cambiarse por balazos, porque delincuentes de la talla de El Mencho no le van a hacer caso a sus abuelitas ni a sus mamás, como lo sugería el viejo ex presidente Andrés López Obrador que decía que era necesario acusarlos con sus abuelas para que se retiraran del narcotráfico.
Este fin de semana, la Secretaría de la Defensa Nacional, a cargo de Ricardo Trevilla, el General Secretario, y la Guardia Nacional, planearon y ejecutaron una operación indiscutiblemente exitosa, pero, siempre hay un pero, estas acciones se desarrollaron con la colaboración de personal militar de Estados Unidos, quienes compartieron información de inteligencia que fue determinante para el éxito de la operación.
Una canción norteña de México habla de que el vino y las mujeres son la perdición del hombre y en esta ocasión no fue la excepción, pues en la conferencia de prensa de la presidenta Sheinbaum de ayer, el General Secretario detalló, cómo es que se ubicó a El Mencho en un cerro de Tapalpa, Jalisco, hasta donde llevaron de visita a una de las novias de Nemesio Oceguerra Cervantes, hoy por hoy el delincuente más buscado del mundo.
Se explicó que los servicios de inteligencia detectaron movimientos sigilosos de uno de los hombres de las mayores confianzas del Mencho, quien apareció al lado de una mujer, a la que condujo hasta el cerro donde se encontraba escondido el delincuente, junto con tres de sus escoltas.
Dijo que ahí paso la noche la mujer y que muy temprano, fue extraída de la zona con el mismo sigilo que llegó, pero en esta ocasión, las fuerzas federales ya estaban seguros de que ahí se encontraba el objetivo y decidieron esperar a la mañana del domingo para poner en marcha el operativo que incluyó helicópteros y personal de tierra, así como el ingreso con vehículos todo terreno y blindados para hacer frente a las agresiones de que serían objeto.
Se realizó el operativo y después de una feroz balacera en la que resultaron muertos ocho delincuentes y al menos cuatro soldados, los Guardias Nacionales dieron con El Mencho, quien se dijo, estaba gravemente herido, al igual que dos de sus escoltas, por lo que se solicitó la presencia de un helicóptero ambulancia que se presentó para extraer a los heridos de la zona serrana.
La versión oficial señala que cuando ya estaban en camino, los tres heridos, no resistieron llegar a un nosocomio de Guadalajara, pues fallecieron y en ese momento, antes de aterrizar se decidió, por prevención y seguridad trasladar en esa misma aeronave a los tres ahora fallecidos hasta la Ciudad de México en las instalaciones de la Fiscalía General de la República para realizar los peritajes necesarios para su plena identificación.
La verdad es que se trata, la última parte de la historia, de una serie de hechos dudosos y que si es como mi hipótesis o teoría lo señalan, tampoco sería malo, pues yo pensaría que a los tres líderes del Cartel de Jalisco Nueva Generación se les dejó morir o incluso, se les provocó la muerte, a fin de dejar de batallar con las presiones internacionales.
Para que mantener vivo a un delincuente, considerado el más sanguinario de la historia, al cual sus cómplices y seguidores lo iban a defender, iban a tratar de liberarlo y harían toda clase de presiones para que lo dejaran libre, como sucedió durante el Culiacanazo, cuando fue detenido ’El Chapito’ Ovidio Guzmán en 2019, cuando el viejo ex presidente López Obrador ordenó dejarlo libre.
Y más aún, que lo hubiesen mantenido con vida, que lo sanaran, que se hiciera toda clase de desmanes por parte de sus seguidores y que los mexicanos estuviéramos sufriendo esos bloqueos carreteros, los atentados contra las tiendas y establecimientos empresariales, pero que al final de cuentas se lo entreguen a Estados Unidos, como lo han hecho con cientos de delincuentes que sin mediar siquiera un proceso de extradición los han entregado.
En pocas palabras, y se escuchará crudamente, pero El Mencho vale más muerto que vivo para los mexicanos.