Opinión
Leoncio Castrejón Salgado
Y vaya que la fecha de las elecciones está más cerca cada vez más…hace semanas parecía distante hablar del tema y particular de la fecha, se escuchaba aún un poco distante; pero bueno, estamos a poco menos de seis meses.
Las elecciones del uno de julio próximo se están convirtiendo en algo atípico. Razones hay muchas, las condiciones de variables a considerar son bastantes y estas cambian de un día a otro. Los participantes aún están en los inicios y ya han surgido conflictos que pudieran marcar un precedente nada halagüeño.
Las sorpresas entre quienes daban por hecho su participación se han multiplicado de manera constante y que decir de las alianzas entre partidos de postulados ideológicos y políticos encontrados y opuestos frontalmente por decir lo menos.
Al parecer el pragmatismo galopa en caballo de hacienda. Esto es, lo que importa son los intereses de partidos, de grupos e individuos. Lo otro, lo que debería de ser, lo han dejado a la orilla de acuerdos y compromisos los distintos grupos de poder al interior de los partidos políticos. Es más ningún partido se escapa.
Con la modalidad de posibles aspirantes formales con la categoría de independientes, resulta por demás ocioso. Es sencillo, sin tener que disertar horas y horas sobre el tema. Sencillamente que el sistema de partidos que impera en nuestro país, impide realmente llegar a esa categoría, principalmente a la candidatura a ser presidente de la república. Aun sabiendo que el dichoso sistema de partidos políticos ha dejado de ser vigente plenamente, pasará un buen tiempo para ver la funcionalidad.
Sobre el mismo tema basta recordar cuando inició la fiebre se candidaturas independientes, todo mundo creyó que era pan comido. Conforme avanzaba el proceso, muchos (aun sensatos), desistieron de tal aventura sin puerto más que la de del fracaso.
Otros acuerdos y alianzas de partidos con registro nacional trabajaron arduamente desde hace rato ya, para crear las condiciones y arribar a alianzas y acuerdos sin importar sacrificar sus documentos básicos. Lo más relevante es arribar al poder por el poder mismo. Los slogans son diversos, las afirmaciones se desvanecen por su propio peso. Los argumentos que esgrimen para ’juntarse’ carecen de valor histórico, y si se les pasa por el tamiz de lo ideológico y aún político con mayor razón los pretextos carecen de validez ético y moral.
Los opositores al partido en el poder actualmente, arguyen, gritan, juran y demás que lo que hacen es para sacar al PRI de los pinos. Lo curioso y hasta aberrante es que cuando llega a suceder, hacen lo mismo que criticaron e incluso se ha documentado que rebasan las malas prácticas que tanto señalaron cuando estuvieron en campaña.
Por tanto, el pretexto de que se alían y acuerdan institutos políticos opuestos en todo, es solo para encubrir su poca capacidad de presentar opciones viables de gobierno a una ciudadanía cansada y hastiada de tanto engaño y mentira.
Mientras tanto… ¡¡que tenga usted, un excelente fin de semana y un año exitoso!!