Chava, como era apodado, dice que perdonó a quien le disparó en la cabeza hace 10 años

Salvador Cabañas: exfutbolista que regresó de la muerte

Jesús Yáñez Orozco

Salvador Cabañas: exfutbolista que regresó de la muerte

Deportes

Enero 30, 2020 19:18 hrs.
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Jesús Yáñez Orozco › diarioalmomento.com

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+Truncó su carrera deportiva

+Tenía 29 años de edad

Ciudad de México, (BALÓN CUADRADO).- Hace diez años un hombre le disparó a bocajarro en la cabeza. Tenía 29 años y estaba en la cúspide de su carrera. Era una gélida madrugada del invierno de 2010 que congeló el futbol mexicano. Regresó de la muerte y perdió todo. Menos la dignidad por vivir.

’Me dijo que pidiera mi último deseo porque me iba a morir. Yo le dije que yo no me iba a morir y que no tenía por qué pedir ningún deseo. Le dije: ‘no haga eso’’, evoca.

La voz es de Salvador Cabañas, exídolo del América, uno de los cuatro más populares de de México –con Chivas, Cruz Azul y Pumas– y de la selección paraguaya. Asegura que ya perdonó al hombre que le disparó en la cabeza y truncó su carrera deportiva en el baño de un club nocturno de Ciudad de México hace 10 años.

El club azulcrema, propiedad del poderoso empresario Emilio Azcárraga Jean, con el que jugaba Cabañas, literal, lo dejó en la orfandad. Es dueño también de la empresa Televisa.

’Yo estoy bien. Ya me olvidé de eso. Ya lo había dicho públicamente y lo repito: le perdono al tipo que me hizo eso y destruyó mi carrera. No tengo ningún problema en decirlo. Lo importante es que estoy vivo’.

Así lo dijo Cabañas en una entrevista con la Agencia Francesa de Prensa AFP –difundida por el diario Debate.com.mx–, en la humilde vivienda de sus padres, en Itauguá, en las afueras de Asunción, capital paraguaya.

Con las Águilas, Chava, hizo 98 goles en 160 partidos. Fue, además, máximo anotador de las Copas Libertadores en 2007 y 2008.

Recordó que el autor del ataque, José Jorge Balderas Garza, alias ’JJ’ (que fue condenado) era un desconocido para él cuando se lo encontró en un pub, el Bar Bar, y produjo el disparo que casi le segó la vida aquél aciago 25 de enero de 2010, en la cúspide de su carrera.

Dicen que era uno de los mayores narcotraficantes de México’, precisa.

El incidente, según el ex futbolista, se produjo ’de la nada. Me dijo que yo le estaba robando a México. Yo estaba compartiendo con mi expareja –María Alonso Mena– después de un partido (por el torneo nacional mexicano cuando jugaba por el América) y ahí pasó’.

’Me apuntó directo a la frente. Estaba temblando con la pistola en la mano y apuntándome (…). Dijo que pidiera mi último deseo porque me iba a morir. Yo le dije que yo no me iba a morir y que no tenía por qué pedir ningún deseo. Le dije: ‘no haga eso’’, recordó.

’Volví a caminar’

Cabañas está convencido que ocurrió un milagro.

’Hasta los doctores se sorprendieron. Dijeron que nadie sobrevive a esa clase de atentado. Escuchaba que decían que ya no iba a caminar más. Pasó el tiempo y volví a caminar y se sorprendieron todos’.

El Chava, como le conocen popularmente en México, describe que, con el tiempo, gente creyente se le ha acercado para pedirle sanación.

’Viene gente a verme. Viene gente en silla de ruedas, gente que cree que nunca más va a caminar. Hay uno que un mes después volvió a caminar’, asevera.

Como señal de su apego al club azulcrema muestra el anillo por los 100 años de fundación del América que le obsequiaron en 2007, cuando se consagró como goleador de la Copa Libertadores.

’Ellos hicieron todo para que me recuperara’, remarcó.

Versiones periodísticas dicen lo contrario. Incluso, cuando acudió al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para seguir con su rehabilitación, fue informado que no tenía ese derecho. Porque su patrón, el club América, nunca lo había dado de alta.

Cabañas sigue las noticias del futbol mexicano y resalta la contratación del técnico argentino Gerardo ’Tata’ Martino al frente del Tri.

’Fue el mejor técnico que tuve desde que empecé a jugar al futbol’ en la selección paraguaya

Amenaza de la bala

Cabañas se alejó de la práctica del futbol, su pasión.

’Practico voley con mis amigos del barrio. Lo que pasa es que (los médicos) me prohibieron cabecear. Porque la bala que tengo incrustada en la nuca se puede mover y me puede hacer daño. Me dicen que puedo quedar paralítico. Está alojada encima de la vena principal’.

Hasta hace un par de años jugó en algunos equipos de segunda división de Paraguay, pero ’tenía miedo de chocar fuerte con alguien y mis compañeros también de chocar conmigo’, explica.

’Me convencí y dije que ya era suficiente. Tenía 21 años de vida profesional. Hoy tengo 39 años…’, puntualiza.

Diez años después de sufrir el ataque, Cabañas está convencido de que llegará a viejo.

’Voy a llegar. Tengo muy buena salud. Trato de disfrutar de la vida y de los amigos’, afirma.

El hombre que de la cima de los privilegios deportivos y financieros redujo su nivel al de alguien que vive bajo la protección de sus padres dice que su experiencia le hizo valorar más a su familia:

’Ellos son los que hicieron que me aferrara a la vida’, remató.


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