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Opinión

Un candidato que ’no pintaba’

Rodolfo Villarreal Ríos

Un candidato que ’no pintaba’

Periodismo

Agosto 27, 2021 22:25 hrs.
Periodismo Nacional › México Coahuila
Rodolfo Villarreal Ríos › guerrerohabla.com

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En la narrativa que conocemos, cuando se analiza lo que ocasionó el fin del gobierno del presidente Diaz Mori, a todos nos da por emprender la narrativa de encapsular exclusivamente el evento alrededor de la carencia de democracia y la inadecuada distribución del ingreso entre la población. Sin dejar de reconocer que esos elementos fueron parte de, nos olvidamos de que hubo otro factor con un peso específico real, las divergencias entre los miembros de las cupulas económicas a las cuales podríamos definir en dos grandes grupos. Uno era el de ’los científicos’ quienes política y económicamente dominaban el entorno del gobierno encabezado por el mandatario oaxaqueño. El otro eran los hombres de negocios que, si bien tenían participación a la hora de agenciarse ganancias económicas, estaban totalmente marginados de las decisiones políticas, a la cabeza de todos se encontraban los hombres del noreste. Estos habían decidido que en 1910 tendrían un candidato presidencial y aquí iniciamos el relato.
El presidente Díaz Mori fue ’convencido’ por los grupos reeleccionistas de que nada le impediría repetir en el cargo. La maquinaria publicitaria estaba bien aceitada y la encabezaba el diario capitalino ’El Imparcial.’ Este impreso era manejado por los Científicos quienes a través de sus páginas emprendían el pleito que requirieran resolver. Todo aquel o aquellos que no compartieran su perspectiva eran motivo de ataque en las planas de dicho periódico. Es legendaria la controversia que El Imparcial mantenía con la iglesia católica y sus adherentes. El motivo de las discrepancias no se derivaba de interpretaciones teológicas sino de otros asuntos un poco más terrenales. La curia católica, con ese desapego que a lo largo de la historia a mostrado a las cosas materiales, no perdonaba que los Científicos se hubieran quedado con una gran cantidad de los bienes raíces que en otros tiempos les pertenecieron y en cuanto diario católico se publicaba los atacaban por eso. En respuesta, los Científicos, como patrocinadores de El Imparcial, utilizaban este periódico para criticar cuanto hacían los portadores de sotanas. Pero el rotativo no era ariete de ataque exclusivo, sus funciones eran múltiples cuando de defender la chuleta científica se trataba.
Era 1909-1910, tiempo de elecciones presidenciales. Los hombres del noreste habían resuelto que para ver el partido desde las tribunas ya era más que suficiente. En ese contexto, decidieron iniciar el proceso para seleccionar un candidato que les permitiera acceder a la presidencia de la republica vía interpósita persona para tener injerencia en las decisiones políticas y, obviamente, afianzar sus asuntos de negocios. En primera instancia optaron por apoyar la precandidatura del gobernador de Nuevo León, el general Bernardo Doroteo Reyes Ogazón. Sin embargo, no acababa de convencerlos, pero no tenían otra figura a la mano. La razón de estas dudas partía del hecho de que si bien era el mandatario de la entidad no tenía oriundez era nativo de Jalisco. Además, provenía de las filas del porfirismo y, para aquellos tiempos, era ya un hombre mayor que frisaba las seis décadas, algo que hoy es apenas la flor de la vida. Reyes empezó a mostrar abiertamente sus ambiciones y aun cuando se crearon un buen número de clubes reyistas a lo largo del país, se le seguía observando como un producto del régimen a pesar de declararse anticientífico. A pesar de ello, la candidatura no terminó por ’prender.’ Ante esa situación, los hombres del noreste hubieron de voltear a ver un joven de nombre Francisco Ygnacio Madero González quien, en 1909, había publicado un libro titulado ’La sucesión presidencial en 1910.’
En aquel momento, pocos tomaron en serio a esa persona. Lo identificaban más como un junior de alzada física escasa, aficionado al espiritismo, melancólico, aun no repuesto de aquel desdén que le infligiera en Paris la joven que terminaría de amante de Leopoldo II. Pero había varios aspectos que a primera vista no se percibían. Madero era un hombre relativamente joven, contaba con 36 años, oriundo del noreste y sobre todo era uno de ellos. Aquí, Permítanos hacer mención del porqué afirmamos esto. Para una gran mayoría, de quienes nos dedicamos a esto de hurgar la historia, pasa desapercibido como fue que se constituyó lo que hasta nuestros días se conoce como el Grupo Monterrey. Este nace en los 1860s cuando Santiago Vidaurri Valdés era el gobernador de Nuevo León y se enfrentaba al estadista Benito Pablo Juárez García por el control de los ingresos de la aduana de Piedras Negras, Coahuila la que entonces generaba cantidades importantes de recursos gracias a la Guerra Civil estadounidense. En ese proceso de fusión entre los negocios públicos y privados los acompañaron un par de personajes. Uno era Evaristo Madero Elizondo y el ciudadano Patricio Milmo O’ Dowd quien se casaría con la hija del gobernador de nombre Prudenciana, como nota al calce vale apuntar que esta pareja son ancestros directos de Emilio Azcárraga Milmo. Por su parte, Madero Elizondo era el abuelo del entonces potencial aspirante a suceder a Díaz. En ese contexto, la candidatura de Francisco Ygnacio se iba cuadrando para desbancar al presidente octogenario quien aun tenia una deuda pendiente por saldar con los hombres del noreste. No, no era un asunto de pesos y centavos, se trataba de otra cosa. Poco se rememora, pero Vidaurri, el patriarca del grupo, víctima de sus devaneos imperiales fue fusilado, el 8 de julio de 1867, por ordenes del general José de la Cruz Porfirio Díaz Mori. Con todo este marco, la candidatura de Madero González tenía una razón más de ser, pero era necesario placearlo por al país para que lo conocieran.
La temática de la campaña estaba mas que definida, la aspiración de lograr la democracia y mejorar las condiciones de vida de la población. Sin embargo, aquello no seria un dia de campo. El grupo de los científicos no estaba dispuestos a dejar el poder y todo lo que les significaba, así como así. Por ello, a través de su diario ’El Imparcial,’ se encargaron de torpedear la campaña de Madero, presentándola como intrascendente, además de atacar la imagen del contendiente. Demos un repaso a lo acontecido a lo largo de 1910.
La consigna era mostrar que Madero no entusiasmaba a nadie. El 6 de enero de 1910, desde Sinaloa, se reportaba que en Mazatlán no pudo encontrar un local decente y tuvo que irse a refugiar en una carpa de circo en donde unos cuanto escucharon su discurso caracterizado por tratar de contraponer a las clases pobres con las ricas e ’insistir en llamar la atención de lo mal pagados que están nuestros trabajadores y nuestros artesanos, olvidándose de que en ninguna época los trabajadores del país han estado en mejores condiciones que actualmente.’ Tras el poco éxito, el grupo encabezado por Madero se trasladó a Culiacán en donde por la noche tuvieron un mitin en el cual repitieron los discursos pronunciados horas antes. Para el corresponsal, Madero convenció a los sinaloenses de que no es el líder que esperaban, además de que ellos estaban muy contentos con quien les había dado paz. De ahí, se fueron a Sonora.
En Álamos, lo recibieron de seis partidarios quienes con sus familias lograron reunirse una audiencia de alrededor de 35 personas. ’Con su vocecita atiplada dijo un discurso que resulto soso y falso en lo absoluto de significación.’ De ahí, se fue a Guaymas en donde las cosas siguieron de mal en peor. Teniendo como tribuna un coche de sitio, pronunció un discurso en el cual atacaba al presidente Diaz y al vicepresidente Corral lo cual le generó una rechifla que lo hizo bajarse del ‘estrado’ y dar por concluido el acto. Se menciona que el único decepcionado en Sonora de aquello era José María Maytorena único partidario de la anti-reelección. En Hermosillo, las cosas no fueron mejor, al hablar de ese tema, la gente lo abucheó y lanzó vivas al presidente Díaz. Posteriormente, se trasladó a Chihuahua donde n Parral, ’efectúose insignificante reunión con un grupo de gente de bajo pueblo.’ Mientras el Imparcial denostaba a Madero, la prensa oposicionista realzaba el éxito que había logrado en los sitios mencionados anteriormente. Cada uno su enfoque en función de sus intereses.
Cuando Madero pasó por Torreón camino a Zacatecas, según El Imparcial, fue recibido por una serenata de botes de lata. En el antiguo emporio minero, poco fue el impacto que tuvo su visita. A San Luis Potosí arribaría casi a finales de marzo y las cosas seguían sin prender. Para el 19 de abril, las notas sobre aquel quien no entusiasmaba a nadie, según las crónicas de El Imparcial, lucían extrañas. Por un lado, en esa misma publicación, editorializaban que los restos del reyismo se habían incorporado a la campaña de Madero, algo que sonaba ilógico si se creyeran las afirmaciones citadas líneas arriba, ¿Para que subirse a un vehículo que iba a ninguna parte? Pero esto no era cierto del todo, en la misma publicación se anunciaba que la Convención Antirreeleccionista acaba de nombrar a Madero como el candidato presidencial y a Francisco Vázquez Gómez como vicepresidente. Sin embargo, El Imparcial afirmaba que Madero no era el tipo de candidato que pudiera rivalizar con el presiente Díaz, se requería alguien con una personalidad prominente y un prestigio grande tanto en el interior como en el exterior, algo de lo cual Madero carecía. Por su parte, el diario El Tiempo compartía la perspectiva mencionada, además de indicar que a Madero nadie lo conoce como un hombre dotado para ser gobernante. Posteriormente, pasarían a bautizar a la dupla oposicionista como Francisco I y Francisco V.
Con la candidatura en mano, Madero se fue a Puebla en donde, para variar, encontró un ambiente hostil. Cuando su comitiva pasó ’por la avenida Zaragoza, los balcones de las casas estaban llenos de gente culta, de lo mejor de Puebla, que arrojó sobre los manifestantes papeles en los que se leía lo siguiente: ‘Honor y gloria al general don Porfirio Díaz y a don Ramón Corral.’’ Seguramente se trataba de los algunos descendientes de quienes vitorearon a personajes de la calaña de Agustín, el criollo quien se sintió noble y Maximiliano el barbirrubio crédulo, finísimas personas. pero en la versión de Madero, la gira había sido un éxito. Sin embargo, las cosas no iban bien para los partidarios de quien según El Imparcial era un candidato que no atraía a nadie.
En ese contexto, Madero, el 26 de mayo de 1910, le envió una carta al presidente Diaz Mori recordándole lo que habían platicado el 16 de abril en donde el mandatario se había comprometido a entregar el poder a quien el pueblo designara. Sin embargo, a lo largo de la campana, los actos de represión a los partidarios del coahuilense iban en aumento a lo largo y ancho del país. Precisaba en donde y que el tipo de represalias de que eran víctimas. Ya casi para cerrar el comunicado le indicaba: ’Muy respetuosamente me permito poner en su conocimientos los hechos que he enumerado, con el deseo de que ponga remedio, tanto para el buen nombre su Gobierno, como para la tranquilidad de la República, pues si los Gobernadores y los Jefes Políticos siguen cometiendo atentados de tal naturaleza, desde ahora manifiesto que no seré responsable, si mis partidarios, desoyendo exhortaciones, se hacen justicia por su propia mano y por este motivo se trastorna la paz pública.’ Asimismo, le indicaba: ’Deseo vivamente, para bien de la Patria, desligue Ud. Su personalidad como gobernante y como candidato, a fin de que el primero sea el imperturbable guardián de la Ley y no se deje influenciar por el segundo.’ Esto bastó para que el editorialista de El Imparcial reaccionara en una actitud rastrera, indicando que ’don Francisco Madero ha tenido el atrevimiento de dirigir una carta impertinente y audaz al señor general Díaz y cuyo contenido nos causa estupor… Porque es indigno de un hombre bien nacido enviar una carta tan fuera de razón a una persona tan respetable como el Primer Magistrado y enviar copia a un periódico para que se publique…’ Hasta parece que el párrafo fue sacado del futuro cuatroteista. Por su parte, el presidente Díaz respondió que la ley le impedía inmiscuirse en los asuntos de la soberanía de los estados. Eso si, en caso de que alguien no respetara la ley, esta se aplicara con toda energía y se emitirán las sanciones que correspondan. Pues como para un candidato que no atraía a nadie aquello empezaba a tomar visos de que les empezaba a preocupar a pesar de lo que publicara el diario oficialista.
Para el 30 de mayo, ya no les quedó sino publicar que el dia anterior en la ciudad de México se congregó un numero elevado de simpatizantes de Madero, para El Imparcial eran cuatro mi mientras que para otros diarios alcanzaban los veinte mil, quienes le expresaron su apoyo. Contrario a otras crónicas, en esa ocasión no fueron acusados de revoltosos, por el contrario, alabaron el orden con que se comportaron los asistentes pertenecientes a clases sociales diversas atraídos por la promesa de que al triunfo de la cause les aumentarían sus jornales dos o tres veces. Al dia siguiente, El Imparcial informaba que Madero se había gastado ocho mil pesos en aquel evento. Asimismo, concluía anotando que ’detrás de la campaña antirreeleccionista no hay mas que mala fe… y unos cuantos miles de pesos para que sirvan de resorte a los traficantes de la política…’ Como que el candidato ya empezaba a ’pintar’ y aumentaban los ataques. Para principios de junio acusaban a Madero de espantar a los inversionistas extranjeros con sus discursos.
Finalmente, el candidato que ’no pintaba’ resulto muy incomodo para las autoridades y el 7 de junio cuando llegó a Monterrey después de haber celebrado un evento en Saltillo en donde denunció al gobierno de Garza Galán, se dirigió a Monterrey. Ahí, lo estaba esperando el inspector de policía, coronel Ignacio Morelos Zaragoza, el sobrino de don Ignacio y quien en 1882-1883 fuera presidente municipal en Piedras Negras, Coahuila. Claro que no estaba ahí para vitorearlo, llevaba una orden de aprehensión emitida por un juez penal bajo la acusación de excitar al pueblo a rebelarse. Se lo llevaron a la penitenciaria. Desde ahí, el 14 de junio, escribiría al presidente Díaz indicándole que ’aunque se desprendía de su carta que la Federación no podía intervenir en los Estados para que se respetaran las garantías individuales, en cambio sí ha intervenido para apoyar los atropellos cometidos por las autoridades locales, como pasó en Monterrey, en donde, para disolver una manifestación en mi honor, prestaron ayuda fuerzas federales del regimiento de rurales.’ Mientras apresaba a su rival, el presidente Díaz estaba muy ocupado colocando, el 18 de junio, la primera piedra de lo que seria el hemiciclo al estadista Juárez García. Para el 21 de junio, Madero y Roque Estrada, quien fuera apresado junto con el candidato, fueron trasladados a la penitenciaria de San Luis Potosí. Encerrado, se enteraría de que el 26 de junio, el Partido Releccionista obtuvo el triunfo y el presidente Díaz fue electo para otro periodo. El 22 de julio, Madero fue liberado, pero no podía salir de la ciudad mientras no fuera sometido a juicio. En esa ciudad, conocería las noticias de los vítores que se lanzaban en la capital de la republica al presidente Díaz aclamándolo durante las fiestas del Centenario. Finalmente, el 5 de octubre, Madero lanza el llamado Plan de San Luis y la madrugada del 6 se fuga, algo que da a conocer El Imparcial hasta el dia nueve.
Como es de todos sabido, el candidato que ’no pintaba ’se fue a residir a San Antonio, Texas en donde, acorde a las notas de El Imparcial, sesenta policías mexicanos, encabezados por un tal teniente García, vigilaban sus movimientos. Para el 21 de noviembre de 1910, El Imparcial ya no sabia en donde se ocultaba Madero, el sitio conocido como El Indio en Texas no figuraba en su geografía. Para el dia siguiente informaba que las cosas empezaban a descomponerse en diversos sitios del país. Eso era el principio del fin del gobierno del presidente Díaz Mori a quien le sobró una reelección para haberse retirado como el héroe de la paz. Creyó en las alabanzas del grupo que lo rodeaba y subestimó a un candidato acerca de quien le hicieron creer que ’no pintaba,’ era solamente un muchachito hijo de una familia pudiente. El presidente Díaz Mori, tal vez afectado por los años, olvidó lo que aquel a quien despreciaba representaba. Detrás de aquel candidato que ’no pintaba’, según afirmaba la prensa al servicio del grupo en el poder, se encontraban los herederos políticos-económicos, e inclusive genéticos del que ordenó fusilaran por la espalda en la Plaza de Santo Domingo y esa era una cuenta pendiente por saldar, agravada por haberlos marginado a la hora de compartir el pastel político. Esas son lecciones intemporales que muchos deberían de tener presentes todo el tiempo, nunca estorba memorizarlas. vimarisch53@hotmail.com
Añadido (21.34.115) El jefe vacaciona, hace bromas y agacha la cabeza, una de se va de viaje, la otra come con los donadores potenciales, el otro baila con un cómico, el responsable del área dice que no los saca pues no responden a los mensajes, aquel expresa que si les avisaron, uno más va a negociar lo que debió hacer mucho antes y a quien echaron comenta: ’se los dije.’ Al final, como diría aquel comentarista radiofónico estadounidense, ’usted conoce el resto de la historia.’
Añadido (21.34.116) Memorioso el economista Sergio Enrique Castro Peña nos dijo: ¿Recuerdas quienes financiaron a Anaya en el pasado? Ante nuestra respuesta en negativo, nos indicó: los grupos de Silicon Valley, algo que al parecer a la gran mayoría nos pasa de noche en estos días.
Añadido (21.34.117) En el colmo de la estupidez, la alcaldesa de Gijón en España, la socialista Ana González, prohibió las corridas de toros mediante el argumento de que el nombre de dos bureles, feminista y nigeriano, podría ofender a las mujeres y a los inmigrantes. Vaya excusa tan pobre para saciar sus complejos, por algo así nada más puede sentirse insultado quien haya llegado tarde al reparto neuronal.
Añadido (21.34.119) La Suprema Corte de los EUA ordenó volver a la política de que los inmigrantes, quienes buscan ingresar a ese país sin documentos, permanezcan en México hasta que se defina su situación. Inmediatamente, el cuatroteismo acató la disposición. Para que no haya duda, aquí ningún poder de otra nación nos viene a imponer reglas sobre lo que debemos de hacer. Por cierto, ¿Qué celebramos el mes próximo?
Añadido (21.34.120) Como bienvenida, sus cuates los maistros, le encapsulan a su jefe y no lo dejan bajarse del vehículo. A guardar las celebraciones y a ponerse a trabajar.



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