Arce Issac Noticias
Luis Manuel Arce Isaac
Es muy sintomático que un grupo de 75 legisladores estadunidenses en carta al secretario de Estado, Marco Rubio, expresaran su oposición ’enérgica’ al uso ’no autorizado de la fuerza militar en Venezuela y a las amenazas del presidente Trump funcionarios de su administración, de una acción militar dentro de México sin consentimiento ni autorización del Capitolio, lo que desmiente sus arrogantes palabras de que el límite a sus agresivas y provocadores acciones militares es su propia moralidad, es decir, que para el mandatario el congreso estadounidense no existe, ni tampoco la Carta de Naciones Unidas ni el derecho internacional. El caos total.
’El presidente Trump ha afirmado, falsamente, que podía ordenar legalmente una acción militar contra México sin autorización del Congreso’, señala el mensaje de los legisladores como respuesta a lo que dijo en la entrevista en Fox News cuando aseguró sin pruebas ni argumentos creíbles que ’los cárteles están controlando a México... tenemos que hacer algo’.
A Trump le estorba que México sea el primer socio comercial de Estados Unidos, en especial por ser no uno cualquiera, sino un aliado con poder ejecutivo en los acuerdos bilaterales y trilaterales si se refiere al T.MEC, y por tanto, de importancia crítica para su seguridad, como le recordaron esos 75 legisladores.
Estos también le reiteraron que, bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, México ha aumentado dramáticamente su cooperación con Estados Unidos. Una acción militar unilateral violaría la soberanía mexicana lo cual perjudica y dificultaría mucho a las empresas que dependen de las producciones al sur del río Bravo como la automotriz y la energética sin las cuales se paralizarían ambos sectores en Estados Unidos.
Ello sin contar los productos agropecuarios naturales como el aguacate y el tomate, y los industriales, así como refacciones para maquinarias. Una gran parte de los estados fronterizos podrían quedar sin energía eléctrica, incluidas California, Texas y Nuevo México, si Claudia se ve forzada a reaccionar ante una invasión militar, lo cual ella ha estado evitando.
El impacto de una acción militar contra Venezuela sería de muy alto costo para el gobierno y para los intereses comerciales estadunidenses, aunque probablemente más mediano y largo plazos que en lo inmediato. Pero, en el caso de la electricidad, podría ser en cuestión de horas.
Todo esto confirma lo que tantas veces ha repetido Richard Wolff sin ser escuchado por la Casa Blanca, de que Estados Unidos lucha contra el cambio de época desde posiciones de debilidad, no de fuerza.
En el crimen perpetrado contra Venezuela, aseguró, no es resultado de una crisis regional sino que se trata de una evidente grieta hegemónica de EEUU en un contexto de una multiconfrontación con China, Rusia e Irán.
Lo que ocurre es que con en Venezuela Hugo Chávez acabó con los factores que ponían al país y sus recursos naturales bajo control permanente de Estados Unidos gracias a la dependencia del dólar estadounidense y al sistema nacido en Bretton Woods.
Eso terminó con Chávez, y Nicolás Maduro mantuvo el rumbo trazado por él, como Claudia Sheinbaum ha hecho con la estrategia petrolera heredada de Andrés Manuel López Obrador.
Es muy improbable que el gobierno se quede de brazos cruzados ante el hipotético cumplimiento de las amenazas de Trump, y mucho menos sus fuerzas armadas que son las garantes de la seguridad nacional.
México se apega al principio de su política exterior de nada por la fuerza, todo mediante el diálogo y la negociación en igualdad de condiciones y respeto mutuo a la soberanía.
Venezuela sobrevivirá, como México y Cuba, porque los tres marcan el futuro y no el pasado, proyectando un mundo de convivencia pacífica y constructiva. (Coninuará)